-Te juro que estoy harto de esta mierda.- dijo Kane mientras se lamía el puño manchado de sangre. El desgraciado con pinta de adicto al aerobic que le había estado molestando desde hace diez minutos estaba en el callejón de atrás del local de moda de Los Angeles con la cara igual que una cereza espachurrada. Eso le pasaba por querer fardar delante de un grupo de chicas a la que Kane le había echado el ojo. Pese a su aspecto de pandillero suburbano, no había chica que se resistiera a una invitación a dar un paseo a solas tras usar su “encanto personal”.
Cuando termino de limpiarse volvió a entrar en el Nine Zero Seven. El portero le abrió a un mar de ruido a doscientos beats por segundo. El DJ hacía temblar hasta el último ladrillo del local más exclusivo de la ciudad. Alcohol y drogas de diseño inundaban las venas de todos los presentes. Kane se abrió paso entre el ganado indiferente a los lobos que acechaban a su alrededor, mientras los miraba bailar en su trance psicotrópico.
Paul estaba apoyado en la barra, mirando taciturno una copa que seguía llena frente a él. Había quien decía que se parecía a un actor famoso de una serie de la tele, pero él les mandaba a la mierda rápidamente.
Siempre que salía de caza adoptaba esa actitud de tipo interesante sin quererlo que le funcionaba a la perfección. Los pantalones rotos que llevaba y la camiseta de tirantes que parecía diseñada expresamente para enseñar sus tatuajes no le quitaban atractivo rodeado de tanta Gente Guapa.
Su contacto se estaba retrasando y eso le estaba poniendo de mala leche. Aunque era una fuente muy valiosa, mas le valía tener una buena razon para llegar tan tarde o desahogaría las tensiones sobre su cabeza. Mientras tanto, se limito a poner mala cara y maldecir para si mismo. La palmada en el hombro le cogió realmente desprevenido. Era Kane.
-Uoh, tranquilo. Soy yo. – Kane nunca perdía la sonrisa- El capullo de antes ya no nos volvera a molestar. Cuando se despierte deberá buscar un buen dentista de guardia.-dijo mientras se apoyaba de espaldas contra la barra y contemplaba la pista de baile llena a rebosar. Las chicas de antes miraron a la pareja entre risitas traviesas y saludos tímidos.
-Deberías relajarte y divertirte un poco.-continuó.- Esas se ahi nos lo estan poniendo en bandeja… Esta noche aun no has comido, ¿verdad?.
Paul las miro sin interés. Esta noche no le apetecía el juego de siempre. La seducción y posterior desangramiento de una joven universitaria le tomaria mas tiempo del que quería invertir.
-No hasta que venga Jadash. Alguno de los dos tiene que estar aquí cuando llegue.- Fingió tomar un trago de su mojito.- Puedes ir tú si quieres.
Kane le miró con cara de querer echarle un sermón sobre dejar de tratarle condescendientemente, pero como sabía que no le serviría de nada, como siempre, no dijo nada.
- Tu te lo pierdes. -Se encogió de hombros- cuando acabes con tu amigo judío llamame.- Y se fue.
No sucedió nada nuevo. Paul vió como su amigo se iba hacia el grupo de chicas, y en menos de dos minutos de estar hablando con ellas, cogió a una pelirroja que no debía tener edad para entrar en sitios como ese y se la llevó al centro de la pista. En menos de diez minutos estarían en el lavabo enfrascados en una parodia del sexo (al menos para Kane, claro). Lo demás es historia. Paul confiaba en que su amigo tuviera el control necesario para no meterse en un buen lio. Lo último que querrían sería cabrear al dueño.
Andrei sabía que cualquier dia todo podia desmadrarse en su local y se hacía cargo. Desde la caída del Muro había vivido en L.A., y habia que elogiarle lo rápido que se había adaptado al capitalismo salvaje. Regentaba el mayor centro de libertinaje de una ciudad libertina, y la cola para entrar daba la vuelta a la manzana. No quería pensar en lo que había oído sobre lo que se hacía con los que rompían las reglas de Andrei en su domino, pero las montañas de músculos repletos de anabolizantes que tenía como cuerpo de seguridad daban alguna que otra idea sobre el tema. Seguramente fueran ghouls, y seguramente hayan sido entrenados para enfrentarse a Vástagos. En el Nine Zero Seven había en ese momento al menos seis vampiros, sin contar con el propio Andrei y su chiquilla. Todas las noches era un desastre a punto de ocurrir, pero, milagrosamente, nunca pasaba nada. Si ocurría alguna horrible desgracia, como la muerte de algún colgado en los baños, los hombres de Andrei se encargaban de que nada hubiera pasado. Ni cadáver ni testigos. Como compensación, Andrei recibía un pago en metálico, o la Prestación de un favor. En el caso de chupones especialmente estúpidos, el favor era especialmente importante.
Mientras pensaba en una barra de hierro del ancho de un puño en las manos de uno de los gorilas, una mano suave le acarició la oreja por detrás de la cabeza. Por segunda vez esa noche fue pillado distraído.
Esta vez era una mujer, una de esas que haría que cualquier vampiro deseara estar vivo. Su melena negra se derramaba a su espalda como si fuera agua que brotaba un manantial. Llevaba puesto un vestido de infarto, aunque no muy acorde con el estilo del ganado que les rodeaba. Parecia una de esas modelos de Chanel de finales de los Sesenta, con un ligero toque de Audrey Hepburn en Desayuno con Diamantes, pero mas moderna. Estaba totalmente fuera de lugar, y la sonrisa que mostraba , entre forzada y sincera, no le convencia de lo contrario.
-Camarero, ponme un margarita. Bien frío.- El barman le hizo caso sin mirar a la chica un segundo más de lo estrictamente normal, lo que aseguro a Paul que era absolutamente todo menos eso. Una mujer como esa no pasa desapercibida.
Y no podía quitarse la sensación de que acababa de salir de un poster del catálogo de Veronica´s Secret.
-Eres Paul, ¿no es así?- le dijo la mujer.
-Dependiendo de quien lo pregunte.- contestó sorprendido de que fuera tan al grano.
-Vengo de parte de Jadash. Te traigo un mensaje.
-¿Ni siquiera vamos a conocernos un poco antes de hablar de negocios? No creo que a tu jefe le guste como tratas a tus clientes.
-Él no es mi jefe. Somos…asociados.- En ese momento, algo rozo el bajo de los pantalones de Paul. Se apresuro a pisarlo con todas sus fuerzas, con lo que consiguio el chillido chirriante de una rata, ademas de hacer temblar el suelo y la barra tres metros alrrededor. Varias copas y botellas se cayeron y derramaron pero nadie parecio notarlo. Excepto la mujer del vestido negro.
-Ya, claro. Cuando veas a tu jefe, dile que la información deberá fluir hacia mi, y no al revés. No me gusta que me espien…y ahora bien.-Hizo un gesto con la mano, invitándola a continuar.
-De acuerdo, ire al grano. Tu presa ya no está en la ciudad. Ni siquiera en el Estado.
-Dime algo que no sepa.- Kane y él se habian pasado el último año y medio buscándole por todo el Oeste y no habian conseguido dar con el fugitivo. El bastardo era bueno, pero tanto… No era buena señal para cuando consiguieran cazarlo.
-La última vez que se le vió fue en Chicago, hace unos seis meses. Estaba junto a un Gangrel llamado Robert Turley. Armaron una buena bronca en la puerta del Succubus ´ Club. El Sheriff les amenazó con convertirles en cenizas si no se iban de la ciudad enseguida.
-¿Y ya está? ¿Sólo sabes eso? ¿Qué coño esperas que haga yo con eso?
-Algunos informes de Arcontes a lo largo de todo el pais han informado de manadas en movimiento hacia la costa Este. De la dirección que han tomado se pueden deducir algunos destinos. ¿no crees?
-Si, supongo que si. Nueva York o Atlanta serian los destinos lógicos.- Atlanta había sido conquistada por el Sabbat hacía menos de un año, y una ciudad libre de vampiros era algo demasiado bueno para dejarlo pasar. Y Nueva York había sido de la secta desde…siempre, o más de lo que el podía saber. La mujer le miraba con una expresion casi divertida en su rostro, como si supiera la rspuesta final y le estuviera probando, a ver si era capaz de averiguarlo por si mismo. Paul la ignoro. fingio darle el ultimo trago a su copa y se dispuso a marcharse.- En fin, muchas gracias. Supongo que ahora me toca a mi.
Cuando dejo la copa en la barra y miro a la mujer, se encontro en su lugar a un hombre, de mediana edad y un poco mas bajo que la media, vestido con un traje barato, y que tenia un poco de chepa, por lo que desmejoraba un poco. Eso si no hablamos de las verrugas de la cara.
-En la fundicion de Morton´s hay cuatro vampiros. Uno es un malkavian, de eso estoy seguro, y el resto son Brujah o Caitiff. Cerca de la parte de atras hay un terraplen que llega hasta el rio, y una salida desembocadura de residuos. A unos diez metros dentro de ella hay una trampilla por la que se puede entrar sin problemas. Tienen algunos perros ghouls por los alrededores, asi que tened cuidado cuando entréis.
-No te preocupes. Lo tendremos… - dijo el Nosferatu- ¡Ah! y dile a tu amigo que el nombre es Armenio, no judio.
Y se fue.
Paul le siguio con la mirada mientras salia del local, con una media sonrisa en la cara.
“Me encantan las sorpresas”.-penso para si.
Al momento, se dirigio al baño de caballeros. Era uno de esos con lavabos de diseño en forma de huevo, y con acero mate hasta el techo, grabado con letras japonesas. Con todo este metal se podria hacer un tanque. Parecia tan limpio que se podria com….bueno, ya no hacia esas cosas.
Cuando entro habia un grupo de cotillas alrededor de uno de los reservados de retretes, escuchando como una pareja le daba como conejos…Si los conejos pesaran sesenta kilos y estuvieran de metanfetaminas hasta las cejas. Se abrió paso fácilmente invitándoles a irse con un uso juicioso de la violencia física y, de una patada, echó la puerta abajo.
Alli estaba Kane. Aun mantenia la farsa del amante, la cual funcionaba bastante bien, ya que la joven ni siquiera parecio darse cuenta de que les estaban mirando. Cuando uno esta frio como un filete en un matadero, el sexo no produce placer ninguno, pero si se puede producir. Y su amigo no habia perdido practica con los años.
Cuando los gritos de la chica llegaron al maximo, Kane desnudo los colmillos y los hundio en el cuello, de piel blanca y suave, arrancandole una nota mas alta y extatica a su garganta.
Paul escucho el ruido de la sangre en la boca de su compañeroy la olio. Por un momebto pudo saborearla en el aire, y eso fue demasiado. El Hambre empezo a atenazarle, y algo en su interior, mas profundo que sus entrañas, se desesperezo.
Queria sangre…y la queria ahora.
Con un bufido salvaje, Paul agarro a la chica del brazo y le clavo los colmillos en la arteria braquial, sin ninguna delicadeza. Ahora el grito fue de dolor. Hilillos de sangre le corrieron por la piel del brazo, cada vez mas palido por la hemorragia, cada vez mas debil, cada vez mas silencio…hasta que quedo inmovil.
El cuerpo flaccido de la chica se escurrio de los brazos de Kane, que la dejo caer como una colilla. Todavia respiraba, pero no duraria mucho. Bueno, penso, hay muertes peores. Se subio los pantalones y se relamio los pocos restos que tenia en la cara.
Paul, en cambio, necesitaba un baño. Su boca tenia el mismo aspecto que si le hubieran arrancado el labio de un mordisco. La sangre, que ya empezaba a secarse le manchaba la barbilla y le goteaba en la camisa de algodon blanco.
Tenia la mirada perdida y , aunque ya no necesitaba respirar, jadeaba como un animal furioso. Kane sabia que no debia hacer nada estupido en ese estado. Por muy racional que pudiera parecer increparle sobre dejar un cadaver desangrado en los baños de una discoteca llena de gente, era una estupidez. Asi que dejo que se calmara solo. Fue un buen chico y sucedio en solo un minuto.
-Joder. Otra vez no.-El puro instinto dejó paso a la prudencia cuando vió lo que habían hecho. Un sentimiento muy diferente se apoderó de el cuando penso en Andrei.- Dios, nos van a joder.
-Paul…¡Paul!- grito Kane agarrandole por los hombros.- Mirame a los ojos.-le cogio de la barbilla y le obligo a que le mirara.-Tienes que tranquilizarte. No nos va a pasar nada. Nos joderan si tu dejas que pase.
Paul parecio mas tranquilo de repente. Sus brazos, duros como la rama de un arbol se relajaron lentamente hasta colgar a los lados de su cintura. Su “encanto personal” le habia ayudado una vez mas…
-Ahora cuentame, despacio: ¿Sabes ya donde tenemos que ir?
Paul recupero la compostura y a cabeza fria que tanto le ayudaba. Lo primero era salir de alli. Y rapido.
-Si. Lo se.
-Entonces…¿Podemos irnos?
-Podemos.
-¿ Y adonde vamos?
“De caza”, penso. Estaban sobre la pista, aunque estuviera a mas de dos mil kilometros de distancia. Podia olerlo.
-Dile adios a Los Angeles. Nos vamos a Chicago.
La euforia que les habia dominado antes tenia ahora otro objetivo. Uno mas satisfactorio que la simple saciedad del Hambre. La venganza era, que duda cabe, mas dulce.
Salieron de alli por la puerta principal. Que le jodan a Andrei. Ya no volverian por alli en mucho tiempo. Quiza a la vuelta le hagan una visita para ajustar cuentas. Entonces se vera quien sale a pagar.
Cuando salieron al exterior y la brisa tibia del desierto les acaricio, Kane intento recordar la ultima vez que le causo remordimientos haber desangrado a alguien…
Aunque no debería haberlo hecho porque me urge el tiempo, me he leído el capítulo entero, y la verdad es que me ha gustado bastante. ^^=
(Es un halago. xDD)
Cuaja muy bien el ambiente con los personajes vampiros-modernos-malotes, y me gusta mucho cómo describes los ambientes sin describirlos.
Leyendo, me lo iba imaginando en plan peli, jaja.
¡Escribe más!
Es que he aprendido del mejor!!! si te lees la fundacion de Isaac Asimov, te das cuenta de que no describe nada…en tres libros. pero vamos, que te lo imaginas todo perfectamente.
Joer, el prologo y ya la estabamos liando Paul y yo XD
¿y por lo demas? tu deberias ser el mas critico con este capitulo…
Evidentemente, no se puede poner todo al pie de la partida, pero la verdad es le te lo has currao. kizas te ha faltao poner porke buscabamos venganza, pero no se si es ke lo vas a aclarar mas adelante o se te ha pasao.
Ya te explique cual era la razon para cambiar algunas cosas. Que nosotros, con nuestras coñas, nos lo pasemos de puta madre jugando, no significa que se pueda poner tal cual por escrito sin adornarlo un poco.
Yo no soy muy bueno escribiendo dialgos, pero reconoce que los de nuestras partidas son antologicos (Lucita! Eres una Zorra!)…
De todas maneras ya sabes que os pedire consejo antes de sacar cada nuevo capitulo.
Y claro que lo voy a poner….pero a su debido tiempo. Ten paciencia mi pequeño saltamontes, que tu te sabes la historia, pero el resto de la gente no.
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uaaaa jajajaja genial XDD
sip “zephyros” XD yo tb me lo estaba imaginando en plan peli XD
na, está muy bien recreado…y me gustan los diálogos jajaja, espero enterarme mejor de los nombres y personajes cuando vaya avanzandoo
quiero mas!! XDD jajaja
Me gusta tu forma de escribir y la historia se pone interesante… Quiero mas!!!
Venga, vengaaa!!!!! que corra la sangre!!!!! Quiero palos ya. Bueno ya sabes que es la especialidad de la casa. A ver si sale el buen señor del hacha. Rodarán cabezas.
Muy buena la precuela tio, le queda bien a la historia. A seguir bien.